IL POMO DORO: “Orlinski deslumbró a sus seguidores en su debut en el Palau

Orlinski deslumbró a sus seguidores en su debut en el Palau

Nada más pisar el escenario el contratenor polaco Jakub Józef Orlinski arrancó una ovación del público –al nivel de voces legendarias o de artistas pop–, preludio de lo que acabaría siendo un triunfo como pocos se recuerdan en el Palau de la Música Catalana en el género lírico. El cantante presentaba su último disco, Facce d’amore, acompañado por el magnífico conjunto Il Pomo d’Oro, con un genial Francesco Corti al clave. Orlinski se presentó con un extravagante y elegante traje verde y no se privó de anunciar que estaba así de guapo gracias al diseñador que colaboró para la imagen concebida para su disco.

Aparte de su incuestionable talento musical, Orlinski consiguió una comunión perfecta con el auditorio desde el primer momento gracias a su simpatía, pero también y a un dominio de la escena insultante. Sonriente, atractivo y gracioso, desprendió frescura y juventud en un ámbito –el de la música clásica, y en especial el de la lírica y el Barroco– a menudo demasiado rígido y serio. Una eclosión de cultura poppara actualizar el género lírico al siglo XXI y llevar el Barroco a la actualidad.

No obstante, Orlinski no seduce solo por su atrayente imagen, sino porque posee una técnica y un talento excepcionales. Interpretó una selección de diez títulos de su último trabajo, un conjunto de arias operísticas que tienen como hilo conductor el amor. En palabras de Orlinski en una entrevista exclusiva a ÓPERA ACTUAL, el amor es el sentimiento con más sustancia, porque es una sola emoción, pero a la vez contiene contrastes infinitos”. Y este viaje sentimental lleno de matices quedó perfectamente reflejado en el recital.

Orlinski lució su voz delicada y expresiva, aunque con falta de proyección en el registro grave, con un virtuosismo elevadísimo en el ornamento y las agilidades y una enorme expresividad. Brilló en la emotiva “Infelice mia costanza” de Bononcini con una cadencia final que quitó el aliento y alardeó rapidez y precisión en “Finche salvo è l’amor suo” de Predieri, y también en “Odio, vendetta, amore” de Conti, que cantó con mirada desafiante. Otro momento sobresaliente fue la delicada y sensible aria de Orfeo de Hasse y la exultante “Che m’ami te prega” de Nerone de Orlandini.

Al final, con el público de pie, el cantante recibió una ovación inconmensurable que reclamó hasta cuatro bises para poder escuchar el esperado “Vedrò con mio diletto” de Vivaldi, que redondeó un recital que, por otra parte, contaba con un programa de algo más de 70 minutos, por lo que las propinas se agradecieron especialmente. Así pues, con tan solo 29 años, Jakub Józef Orlinski se ha convertido, con su música e imagen, en un contratenor estrella capaz de llenar auditorios con repertorio barroco. Con toda una espléndida carrera por delante, tiene en sus manos consolidarse como una cantante de época y un divo de masas.